Porque no hay nada mejor que carjackiarle la colección de películas porno a tu papa y maltratarse hasta que te salga aire poL roto.
Wow! Ese descubrimiento es una historia digna de contar en el discurso de boda de tu vecino católico mientras te subes el zipper y le sonríes a una de las damas de honor, porque te la grajiaste toa en el asiento de atras de su Volkie rosita.
Y con una voz parecida a la de Pedro Rosa Nales, empiezo:
Era un viernes cualquiera (y aquí to' el mundo sabe que los viernes son pa casquetiarse, beber, y janguiar hasta el otro día pa' poder amanecer con una mujer como #LaGorditaKFC) y como de costumbre me encontraba bellako y al asecho de material pornográfico pa' poder pajiarme y deleitarme con la beldad corporal de esas mujeres que para mi eran lo más sagrado que había en este mundo después del arroz chino y el PS3. En medio de mi búsqueda me da con abrir el closet del cuarto de mi papa a ver si encontraba algún botín sexual olvidado con el pasar de los años y las frecuentes re-caidas de Domingo Quiñones en el vicio de las drogas. Buscando entre medio de bultos, ropa, zapatos, gorras, una que otra camiseta de Cosmos 94 bastante brillosa debido a su oficio como paño para el Armor-All y un bulto bastante compacto pero pesado encontré la razón por la cual yo empezaría a afeitarme el egg-roll y a ver a las mujeres con unos ojos más sexuales y menos disimulados. Ese bulto pequeño pero compacto que yo había ignorado por años era un cofre repleto de oro pornográfico, o sea esa pendejá tenia películas de latinas, MILFs, lesbianas, Vanessa del Rio, colegialas, negras y un sinnúmero de cosas más. Tengo que decir que cuando mis ojos vieron eso yo me sentí como si yo hubiera encontrado la colección perdida de los gistros usados de "la bellaka de Manatí" (si si si la misma que salió frente a la webcam dandose deo poL cuanto roto tenia), fue como tener mirada rayos x en medio de una tienda de Victoria's Secrets, o mejor aun, fue como poder hacerle un hickie en la papa a Jennifer González (acho de pensarlo nama se me paran los pelos); en ese momento yo sentí como la sangre me subía y me bajaba por todo el cuerpo mientras mi "yo" interno (osea mi twinkie) me decía que yo como buen ciudadano honrado y respetable de la ciudad de Bayamón TENÍA que pajiarme viendo esas películas hasta que no pudiera más, tuviera to' los muslos sudaus y el tronki to cansau. De más está decir que lo primero que hice fue llevar una mecedora pa'l cuarto, cerrar las ventanas, prender el abanico en low y buscar el rollo entero de Charmin pa' no dejar evidencia de la violencia domestica de la que mi alcapurria iba a ser víctima en unos minutos. Pa' los que se están preguntando "y donde estaba el papa de este cabrón en ese momento?" quiero decirles que vayan a darse guille de trabajadores sociales pa'l carajo pa' otro lau' porque esto no es un caserío y mucho menos la casa de Ana Cacho. (volviendo a la historia) Puse el CD en el DVD, me senté y me puse a ver mi primera película de "Latin Maids" en mi vida, #triunfo; yo me sentía tan y tan amazed que no sabia ni que carajo hacer, si ver la película o pajiarme hasta causarme una lesión huevistica como me había prometido, estaba en un transe de pasar de "bellakito de cerebrito" a "bellako con un Cine Realtor casero", era un momento de maduración sexual en mi vida en el que tenia que decidir si era mejor sobrevivir a base de las pajas inspiradas por los gistros poco ocultos de mi maestra de español o la decisión correcta era empezar a pajiarme viendo mujeres cogiendo poL to's laus frente a una cámara.
En cuanto a la decisión... Coño mano está cabrón que cuando uno vaya a mear hallan veces que el meau' sale disparau' pa' to's lau's como si fuera un jodio sprinkler.
Cabrón... de veldá que me reí pal. Chequeate: "Pa' los que se están preguntando "y donde estaba el papa de este cabrón en ese momento?" quiero decirles que vayan a darse guille de trabajadores sociales pa'l carajo pa' otro lau' porque esto no es un caserío y mucho menos la casa de Ana Cacho." Jajajaja pelota e cabrón eres mendo.
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